miércoles, septiembre 13, 2006

Vacaciones en Inglaterra - Agosto 2006

Hola !

Como no sé cuando nos veremos (y la otra opción es mantener la página web, pero soy muy vaga para eso ...), aqui va un pequeño resumen de las vacaciones, que han sido un poco complicadas, pero igual os sirven para reiros un rato.

Creo que ya os conté que los planes eran ir un par de semanas a Inglaterra. Iba con la jefa en tren, TGV desde Hendaya a Paris, y luego Paris-Londres en el Eurostar. La primera semana estaríamos en Salisbury, luego desde el viernes en Londres para poder ir a los Proms y a un musical, una semanita en Londres con excursiones a Canterbury y Brighton, y tal vez algún otro sitio, y luego un fin de semana en Paris.

Los billetes de tren fueron reservados en la web de los ferrocarriles franceses http://voyages.sncf.fr . Si lo haces con tiempo, puedes conseguir precios decentes, y además, tambien te mandan los billetes a casa sin cobrarte de más, lo que es una cosa muy buena. En el caso de nuestro viaje, el modo mejor de comprarlos fue primero los billetes del TGV, y luego los del Eurostar, cada uno por su lado.

Hoteles. Usé todo tipo de webs. Desde http://www.venere.com para el hotel de Paris ( Palais Bourbon, aunque luego acabé tratando con ellos directamente ) y la primera noche de Londres (más que nada para buscar disponibilidades, porque la reserva del Southwark Rose la hice en su web), pasando por los apartamentos http://www.citadines.com y la página de la oficina de turismo de Salisbury http://www.visitsalisbury.com .

Reservas de teatros. Para los Proms, utilizé la página del Albert Hall (igual que hice otros años con Saddler´s Wells o la ENO ) y para el musical opté por los servicios de Keith Prowse. Cobran 3 libras y hay que recoger las entradas en taquilla, pero suelen ser buenas localidades.

Tambien compré por Internet la tarjeta del National Trust, que no aprovechamos mucho debido a las circunstancias. Conviene revisar cúal interesa más, National Trust o English Heritage (esta última no se vende por internet).

Salimos el lunes 21 de Agosto ( el comienzo de la Semana Grande ). Mi padre nos dejó en la estación de Hendaya, pero tambien se puede coger un autobus de Alsa que sale a las 7:30 de la mañana de Bilbao, y que llega a Hendaya en torno a las 9:30 (perfecto para comprar unos croissants, tomar un cafe y montarse en el tren a Paris que sale a las 10 y media de la mañana). Esta vez ibamos en primera, porque al comprar los billetes me hicieron una oferta que no pude rechazar (10 euros más, y viaja en primera ...). Los vagones van organizados en 2-4. Esto es, 2 butacas frente a frente, pasillo, y un departamento de 4 butacas. Nada especial que contar, salvo que una francesa que iba en el compartimento al lado nuestro intentó subir su maleta encima nuestro (porque pesaba mucho y supongo que no quería que se le cayera encima a ella), y nos dejó medio muertas del mal olor ... El caso es que se vende desodorante en los supermercados franceses, que yo lo he visto ...

Llegamos a Paris con un poco de adelanto, cogimos un taxi sin esperar mucha cola, y llegamos a la Gare du Nord. Aqui empezó todo a torcerse ... Nada más llegar, vimos que había bastante cola en la parte de entrada a la terminal Eurostar, y que en los carteles anunciadores aparecía la temida palabra retraso. En las pantallas de la estación sólo informaban de que había problemas en el Eurostar, y solicitaban a la gente que cambiara sus billetes por otros para viajar con posterioridad. Así que comimos algo en una de las cafeterías, compramos algo de pan en Paul, y nos pusimos a hacer cola para pasar el check-in. Despues de una hora o así (de pies, naturalmente), pasaron unas azafatas poniendo pegatinas en los tickets con el nuevo número de vagón y de asiento, informandonos de que saldríamos en el primer tren disponible. Pasamos el check-in, seguimos esperando de pie ... Gente que volvia de trabajar o de pasar un día en Londres, un grupo muy grande de peregrinos coreanos que empujaron hasta conseguir colocarse los primeros en la cola (y digo peregrinos porque llevaban estatuas y botellas de agua de Lourdes ...). Despues de casi 3 horas esperando, logramos montar en el tren. En estos momentos llevabamos 1 hora de retraso respecto a lo previsto, lo que no estaba muy mal, pero no había que cantar victoria. El viaje fue extremadamente lento, incluida una larga parada en Lille para recargar de bebida y comida el vagon cafeteria, y 45 minutos bajo el canal. Acabé llamando al hotel para informarles de que llegaríamos tardísimo. Al llegar a Londres, Eurostar recomendó a la gente que habia perdido sus trenes el coger un taxi y pasarles la factura (pero eso habia que hacerlo en persona en Waterloo). Tuvimos una media hora de espera en la cola de los taxis (incluido gente saltandosela, discusiones, taxistas que no querían llevar a niños ...), pero por fin, a la 1:38 minutos de la mañana, hora inglesa, logramos la llave de la habitación de nuestro hotel, y pudimos arrojarnos en las camas.

El hotel ... no es muy central, cercano a London Bridge y a la Tate Modern. Pero tenía buen precio, es moderno, buenos baños, aire acondicionado. Recomendable.

A la mañana siguiente pedimos un taxi desde allí (aunque la chica de recepción nos recomendó parar un taxi por la calle, y tal vez hubiera sido mejor). El viaje fue un poco accidentado, incluida la maleta de mama que se abría y saltos por todas partes. Mama no estaba muy bien, cansada despues del dia anterior tan largo. Una vez en Waterloo, compré billetes de ida y vuelta a Salisbury (habia intentado comprarlos por Internet, pero no podía recogerlos en Waterloo), algo de fruta en M&S, y al tren. Tuvimos un viaje muy tranquilo y agradable.

Para entonces ya me había dado cuenta de que me había olvidado de unas cuantas cosas, como el pasaporte, pero lo mejor es que no tenía la dirección del B&B en el que ibamos a estar. Sabía el nombre, pero no la dirección ni el teléfono. Genial. Gracias a Dios por que había una oficina de turismo en la estación, con una señora muy amable que me dió la dirección, planos de Salisbury, recorridos para andar por la ciudad y para llegar a Old Sarum. Así que nos montamos en un taxi, y en 10 minutos estabamos en nuestro destino.

Rokeby Guest House. Muy recomendable. Nos dieron una habitación con salida al jardín, muy grande. Hay libros en las habitaciones, conexión gratuita a Internet en la sala de desayuno, una bandeja para preparar cafe o te ... Muy. muy agradable, y los dueños son encantadores. Está todo muy limpio, te dan una hojita que te explica como llegar al centro (5 minutos andando, más o menos). Nos gustó mucho.

Los martes es día de mercado en Salisbury, y para el que esté acostumbrado a los mercadillos en España, es más de lo mismo, incluido el puesto de aceitunas y encurtidos. Paseamos por la ciudad, comimos en un restaurante italiano ( Prezzo ) junto a la puerta de Cathedral Close, y en ese momento debiera haberme dado cuenta de que algo iba mal, pues mama pidió minestrone y spaghetti boloñesa ... y eso es demasiado para ella ... así que lo dejó todo. Yo tomé una ensalada de salmón, y estaba muy, muy buena.


Despues de comer aprovechamos para visitar Mompesson House, donde se rodó "Sentido y Sensibilidad", y con un jardín precioso. La casa es muy interesante, pequeñita pero muy mona, con muchos adornos y muy bien conservada (y mama decidió que le gustaba mucho que hubiera gente mayor trabajando allí), y la catedral. No subimos a la torre (hay que ir en visitas organizadas), pero visitamos la iglesia y tambien vimos la Carta Magna, que personalmente, me impresionó. Despues de la visita tomamos té en la cafetería de la catedral, y fuimos a dar una vuelta por la ciudad. Encontré una copia firmada de "Sarum" en Waterstone´s ... y lo que es mejor, el último libro de Harry Potter en edición de bolsillo por sólo 3 libras (y con la portada adulta), así que lo compré para mandarselo a una amiga. Compramos algunos yogures, sopa y fruta en Tesco, y nos volvimos al B&B para que mama descansara un poquito.

Esa noche estuve hablando con Sally para quedar para el jueves. Como mama seguía cansada, habíamos decidido no ir a Winchester y mover la visita a Stonehenge al miercoles, así que quedé con Sally para vernos en Wilton House. Podíamos llegar en autobus urbano desde Salisbury, así que era lo más simple. Sally me dió las malas noticias de que al día siguiente iba a llover a mares ...

El miercoles amaneció cubierto. Desayunamos bien (tienes de todo, desde cereales, yogur y fruta hasta lo que prefieras del desayuno inglés. Personalmente me gustaron más los huevos fritos y escalfados, y tiendo a no tomar salchichas, pues no me gustan mucho ...), y llegamos a la estación de autobuses 5 minutos antes de que saliera el primer bus a Stonehenge. Compramos un Explorer Pass (tienen precios especiales para mayores de 60 años), y nos montamos alante del todo de camino a nuestra excursión. En la página web de los autobuses ( Wilts and Dorset ) hay información sobre como hacer excursiones de todo un día, y yo llevaba los horarios para poder acercarnos hasta Avebury si queríamos.

Stonehenge fue un poco ... nada del otro mundo. Está allí, entre dos carreteras, con un parking gigante, un paso bajo tierra, muchísima gente, ningún lugar para cobijarse... y carísimo. Al parecer, van a construir un centro de interpretación, soterrar las carreteras y poner un tren que se acerque hasta allí. No sé, no sé ... Muchas excursiones organizadas ...

Para ir a Avebury teníamos que cambiar en Amesbury, a un autobus pequeñíto. Luego continuamos con un viaje de más de una hora que cruzaba a través de campamentos militares (estamos en Salisbury Plain), pueblitos, Marlborough con su calle principal tan ancha y su mercado, e incluso vimos un caballo blanco gigante en un costado de una colina.

Avebury es muy pequeño, pero es más impresionante que Stonehenge porque andas a lo largo de los círculos y líneas de piedras, tocandolas. Hay diques y colinas creadas por el hombre (cerca de allí está Silbury Hill), y una casa del National Trust en cuya cafetería nos refugiamos de la lluvia y tomamos sopa y sandwichs de huevo que nos sentaron de maravilla. Anduvimos un rato por la aldea, hasta que llegó la hora de esperar el autobus de vuelta. Tardamos casi dos horas en volver a Salisbury, y a la vuelta pasamos junto a Old Sarum.

Una vez en Salisbury, compramos algunos libros, un jersey en M&S y nos quedamos a cenar en un pub junto a la plaza del Mercado y la Poultry Cross (un cruceiro gigante con protección contra el agua, es el único que queda de los 4 que había). Mama tomó cottage pie (pastel de carne picada y puré de patatas), y yo pedí un curry que era demasiado picante, con una copa de un vino rosado chileno muy bueno.

El día había sido muy, muy largo, y por fin había dejado de llover. Igual tendríamos suerte para el día siguiente en Wilton. Tambien nos levantamos tempranito, y bajamos andando hasta el centro de la ciudad con planes de seguir uno de los paseos que nos había recomendado la señora de la oficina de turismo. Empezaba junto a la catedral (el recinto de la catedral está amurallado y las puertas se cierran a las 11 de la noche), y seguía junto al rio Avon (vimos cisnes) y luego subía hasta dentro de la ciudad, cerca de la plaza del mercado. Desde allí cogimos un autobus a Wilton (hay muchos).

En Wilton había un mercado, donde vendían hasta orejas de cerdo para perros (si, orejas secas para que los animales se dedicaran a mordisquear otra cosa que el plástico ... y olían un poco mal). Dimos una vueltecilla, y nos acercamos hasta Wilton House para esperar a Sally, que llegó enseguida.

La casa es magnífica, con cuadros de Van Dyck, las salas del Cubo y del Doble Cubo diseñadas por Iñigo Jones, un puente de Palladio ... El parque tiene unos cuantos cedros del Líbano, fuentes, un arroyo que corre a través de él, y un césped que dan ganas de tumbarse y echar un sitio. Tomamos el té en la cafetería, y nos despedimos allí mismo. Mama y yo volvimos a Salisbury en el autobus, donde volvimos a dar una vuelta, pero regresamos pronto en taxi al B&B porque mama estaba muy, muy cansada. Yo aproveché a sentarme en el jardín y leer un rato mientras todavía brillaba el sol.

El día siguiente iba a ser un poco largo. Teníamos que ir a Londres, organizarnos en el apartamento y luego a las 7 y media teníamos el concierto de los Proms en el Albert Hall, que está a escasos 5 minutos andando de los apartamentos. Nos levantamos temprano, y los dueños del B&B nos pidieron un taxi para ir a la estación. Como teníamos billetes de ida y vuelta no nos teníamos que preocupar de comprarlos. El tren a Londres venía desde Bristol y era muy pequeñito. Fue más fácil encontrar un taxi en Waterloo a las 12 del mediodía de un viernes que a la 1 de la mañana de un lunes (normal), así que llegamos pronto al apartamento para encontrarnos con la mala noticia de que no podíamos entrar a la habitación hasta las 3 de la tarde. Mama quería haberse echado un rato en la cama, pues estaba muy cansada despues del viaje en autobus del miercoles, pero no pudo ser. Fuimos a recoger las entradas en el Albert Hall, a comer a la cafetería del V&A y luego hicimos unas compras en el Waitrose de Gloucester St. Para cuando pudimos entrar a la habitación, mama estaba extremadamente cansada, y se metió enseguida a la cama.

Ya habíamos estado dos años antes en los mismos apartamentos. Están bien situados, son limpios, y el precio no es malo. No son muy grandes, pero para una semana son perfectos.

A pesar de su cansancio, mama quería oir el concierto para violin de Mendelssohn, así que fuimos para allá, con planes de marcharnos tras la primera parte. Si alguien tiene ganas de ir a un concierto de los Proms, que no se preocupe por la ropa, es muy libre. La primera obra era una premiere en el Reino Unido de un compositor finlandés (salió a saludar), que estaba escrita en homenaje al Auditorio de Los Angeles, el de Gehry. Despues de 10 minutos pensando que sonaba como algo de Disney ... me di cuenta de cúal era el nombre del dichoso edificio gemelo de nuestro Guggy ... en fin, que cosas ...

Pero el concierto de violin de Mendelssohn fue todo lo que esperabamos y mucho más. Maravilloso, magnífico, el sonido del violín, de la orquesta, te arrastra desde el principio.

Así que volvimos a casa encantadas, pero con una madre enferma ... acabé yendo a todo correr a Boots a comprar un termómetro y a comprar algo para cenar en el supermercado.

El sábado fue muy similar. Dormir bastante, acercarnos a Kensington High Street a hacer alguna compra, comprar billetes en http://www.vueling.com para volvernos el sábado desde Paris, comer en casa, descansar, y prepararnos para ir al musical. Mama se sentía con fuerzas, sobre todo porque iba a verle bailar a Adam Cooper, pero despues de recoger las entradas en taquilla vimos un cartel con la palabra "indisposición" ... ¡ mala suerte! ... y no sabeís que mala suerte ... Resumen : asientos buenísimos, Patrick Swayze sorprendentemente bueno, y el sustituto ... en fin, no tengo palabras, fatal bailando, fatal cantando, fatal actuando ... Mama se me estaba quedando de color blanquito, así que en el intermedio nos fuimos para casa (no sin que antes de la obra hubieramos sido testigos de como unos americanos se quejaban del acento de los ingleses y de lo absolutamente imposible que era entenderlos).

El domingo y el lunes era el carnaval de Notting Hill. Si todo hubiera ido normal, habríamos ido por la mañana a Brick Lane, y a la tarde a Notting Hill. Viendo como no era nada normal, cogimos el metro a Brick Lane, y al llegar a la Torre de Londres, dimos media vuelta en el mismo metro hacia el apartamento para que mama descansara, con un paso antes por el EasyInternet cafe de Kensington para comprar billetes en Iberia para el dia siguiente. Deposité a mama en casa, y yo me fui a hacer las últimas compras, y luego pasamos la tarde leyendo el periodico y viendo la tele.

El lunes acabamos de hacer las maletas, y nos acercamos un momento al V&A a la hora en que abrían, con lo que pudimos visitar con tranquilidad unas cuantas salas (como la moda de los 60, los grandes moldes de escayola, China, Japón y sus colgantitos para el kimono ... origen de los adornos de los móviles, y el tigre de Tipoo Sultán), y luego acercarnos a comprar una bolsita para poder facturar todo en el avión.

Comimos en un restaurante junto al hotel, CafeMed. Nada espectacular, sopa y pasta con tomate. En el apartamento no pusieron ningún problema, y de hecho nos devolvieron el dinero de las 4 noches que no ibamos a estar (hay que pagar por adelantado, y la tarifa es diferente si estás menos de una semana). Ya habíamos cancelado el hotel de Paris, y nos habían cargado la primera noche. Paramos un taxi por la calle, y fuimos a la estación de Paddington (había pensado en coger un servicio de taxi al aeropuerto, pero no me había contestado nadie, así que pensé que era mejor el Heathrow Express, y de hecho mama lo prefería). Al salir de la estación vimos algunas de las carrozas del carnaval, una pena.

Una vez en Heathrow, nos encontramos con que debido a la gran seguridad no se podía hacer auto check-in en Iberia. Estaban avisando de los tamaños permitidos (una única bolsa bastante pequeña) y de la prohibición de introducir líquidos, geles ... Gracias a que siempre llevamos una bolsa en la maleta para libros y así ... abrí la maleta allí enmedio, saqué la bolsa de mama y la mia, y preparamos todo para facturar. Los asientos ya estaban elegidos, y todo fue bastante deprisa. Había mucha cola para entrar, te hacían quitarte los zapatos y cacheaban a practicamente todo el mundo. Una vez dentro compramos agua (se podía hacer), dimos una vuelta por el duty-free (un buen lugar para echarte un poco de colonia y un poco de brillo de labios), la librería, y a la sala de espera de nuestra puerta. Muchísima seguridad por todas partes. El vuelo salió con un poco de retraso pero llegamos en hora. Nada que contar, salvo que nos lo pasamos leyendo el periodico (muy diferente al viaje de ida en el Eurostar oyendo la versión española de Cabaret) y comiendo Pringles. Las maletas salieron enseguida, y mama respiró al estar de vuelta en Bilbao.

El viaje fue totalmente accidentado, pero logramos ver algunos sitios interesantes ( Mompesson House, Avebury ), un B&B encantador, disfrutar de un gran Mendelssohn, y pasar un par de horas con una buena amiga. Podría haber sido peor, la verdad, y al final todo era por una incómoda rotura de costillas ...

Un beso, Cova

Links interesantes y fotos con posterioridad ...